Biósfera es la suma global de todos los
ecosistemas del planeta. Se trata de un sistema cerrado, capaz de regularse a
sí mismo, y desde el punto de vista biológico más amplio, incluye a
absolutamente todos los seres vivos y sus relaciones con el medio, incluyendo las
interacciones con la litósfera, la hidrósfera y la atmósfera. La biósfera es un
concepto interdisciplinario, capaz de integrar astronomía, meteorología, evolución, geología, geoquímica y
prácticamente todas las ciencias de la vida.
Para
algunos científicos, como los geoquímicos, la definición de biósfera es más
estricta, y la consideran como una de los cuatro componentes del modelo
geoquímico, siendo los otros tres la litósfera, la hidrósfera y la atmósfera.
Esta nueva definición es, por supuesto, una consecuencia de la cada vez más
notable especialización de las ciencias.
Todas
las partes del planeta, desde los polos hasta el centro de la Tierra, poseen al
menos una forma de vida. Los avances en la microbiología nos han permitido conocer
que incluso muy debajo de la superficie del planeta existen formas de vida, e
incluso se cree que, en las que antes eran consideradas como zonas sin vida,
los organismos microbianos, en términos de biomasa, superan a toda la vida
animal en la superficie.
La
biósfera se puede dividir en biomas, habitados por flora y fauna ampliamente
similares. En Tierra, los biomas se separan por latitud. Los más cercanos a los
polos suelen tener pocas muestras de vida, mientras que los más poblados y
variados se encuentran cerca del ecuador.
Atmósfera: está constituida por una mezcla de
gases:
-
Oxígeno (O2): esencial para la vida de todos los organismos.
-
Dióxido de carbono: (CO2): que se libera como producto de la respiración de
plantas, animales y otros seres vivos.
-
Nitrógeno (N2): el más abundante y muy importante para la vida de nuestro
planeta.
Se
reconocen cinco capas en la atmósfera: tropósfera, mesósfera, estratósfera,
ionósfera y exósfera. Cada capa tiene un espesor diferente. La composición del
aire varía a medida que aumenta la altura.
Geósfera: es la segunda capa que cubre al
planeta.
Tiene
un grosor de más de 6.000 km. y solo 80 cm corresponden al suelo.
Las
rocas, el clima y la presencia o ausencia de organismos determinan el tipo de
suelo, que puede ser: orgánico, arcilloso, arenoso o rocoso.
Hidrósfera: es la tercera envoltura de la
tierra.
Representa
un lugar donde habita gran variedad de seres vivos cuando se dan condiciones
tales como: temperatura, luminosidad, salinidad.
El
nivel de salinidad permite distinguir entre zonas de aguas saladas y zonas de
aguas dulces. Estas últimas, que se utilizan para el riego, se encuentran en
menor cantidad en el planeta.
La
vida es un fenómeno extraño y es muy difícil definirla. Pero al estudiarla de
cerca nos damos cuenta de que tiene algunas características básicas que la
distinguen de los cuerpos inertes. Algunas de esas características pueden ser
la organización; todos los sistemas vivos (aun los más sencillos) son
inmensamente complejos comparados con cualquier objeto no vivo.
Otra
característica puede ser la capacidad de mantener un medio interno apropiado, a
pesar de los cambios en el medio externo, proceso denominado homeostasis.
Y, por último, quizás la más fundamental de todas sea la reproducción, todos
los seres vivos son capaces de multiplicarse y trasmitir sus caracteres la
descendencia.
Suelo: El suelo es una compleja mezcla de
material rocoso fresco y erosionado, de minerales disueltos y redepositados, y
de restos de cosas en otro tiempo vivas. Estos componentes son mezclados por la
construcción de madrigueras de los animales, la presión de las raíces de las
plantas y el movimiento del agua subterránea.
El
tipo de suelo, su composición química y la naturaleza de su origen orgánico son
importantes para la agricultura y, por lo tanto, para nuestras vidas. Existen
muchos tipos de suelos, dependiendo de la textura que posean. Se define textura
como el porcentaje de arena, limo y arcilla que contiene el suelo y ésta
determina el tipo de suelo que será.
Arenoso
es ligero y filtra el agua rápidamente. Tiene baja materia orgánica por lo que
no es muy fértil.
Arcilloso
es un terreno pesado que no filtra casi el agua. Es pegajoso, plástico en
estado húmedo y posee muchos nutrientes y materia orgánica.
Limoso
es estéril, pedregoso y filtra el agua con rapidez. La materia orgánica que
contiene se descompone muy rápido.
Horizontes
del suelo: forma una serie de capas. Su secuencia se llama perfil del
suelo.
Las
capas, también llamadas horizontes, muestran todo lo que interviene en la
configuración de un suelo, desde la descomposición de las rocas al aumento de
la materia orgánica.
Horizonte
0, capa de humus: depósitos de material vegetal
Horizonte
A, capa superficial del suelo: orgánicamente rica, pero algunos minerales son
arrastrados por el agua subterránea.
Horizonte
B el subsuelo: es menos orgánico, pero rico en minerales que descienden de la
capa superficial
Horizonte
C, la roca madre: se rompe y disgrega en trozos suelto y no contiene material
orgánico.
Horizonte
D, el lecho rocoso subyacente: el contenido mineral del suelo procede de aquí.
La
profundidad del suelo depende de factores como la inclinación, que permite el
arrastre de la tierra por las aguas, y la naturaleza del lecho rocoso. La
piedra caliza, por ejemplo, se erosiona más que la arenisca, por lo que produce
más productos de descomposición. Pero el factor más importante es el clima y el
efecto erosivo de los agentes atmosféricos.
Tropozapa,
entropico, retrozavo, rotocurso, encíclico, entorsivo, Tierra funciona como un
sistema interactivo en donde los seres vivos tienen influencia sobre sus
características físicas y viceversa. Gaia, también conocida como Gea. Fenómeno,
elemento, aparato, propiedad, proceso, composición, complejo, herramienta,
instrumento, mecanismo, dispositivo, maquina, equipo,
Biosfera
o biósfera es el sistema formado por el conjunto de los seres vivos del planeta
Tierra y sus relaciones. Este significado de «envoltura viva» de la Tierra, es
el de uso más extendido, pero también se habla de biosfera, en ocasiones, para
referirse al espacio dentro del cual se desarrolla la vida.
La
biosfera es el ecosistema global. Al mismo concepto nos referimos con otros
términos, que pueden considerarse sinónimos, como ecosfera o biogeosfera. Es
una creación colectiva de una variedad de organismos y especies que interactuando
entre sí, forman la diversidad de los ecosistemas. Tiene propiedades que
permiten hablar de ella como un gran ser vivo, con capacidad para controlar,
dentro de unos límites, su propio estado y evolución. Exosfera, oosfera,
atmósfera, hidrosfera, antenosfera, protosfera, mesosfera, zoosfera,
troposfera, cromosfera, noosfera, geosfera, xerosfera,
Constituye
una delgada capa de dimensiones irregulares, lo mismo que es irregular la
densidad de biomasa, de diversidad y de producción primaria. Se extiende por la
superficie y el fondo de los océanos y mares, donde primero se desarrolló, por
la superficie de los continentes, y en los niveles superficiales de la corteza
terrestre, donde la vida prospera, con baja densidad, entre los poros e
intersticios de las rocas.
En
los océanos la vida se concentra en la capa superficial, zona fótica, en la que
penetra la luz. La cadena trófica empieza aquí con fotosintetizadores que son
sobre todo cianobacterias y protistas, generalmente unicelulares y
planctónicos. Los factores limitantes para el desarrollo de la vida son aquí
algunos nutrientes esenciales, como el hierro, que son escasos, y la máxima
productividad la encontramos en los mares fríos y en ciertas regiones
tropicales, contiguas a los continentes, en las que las corrientes hacen
aflorar nutrientes desde el fondo del mar. Fuera de esos lugares, las regiones
pelágicas (en alta mar) de las latitudes cálidas son desiertos biológicos, con
poca densidad de vida. Los ecosistemas marinos más ricos y complejos son sin
embargo tropicales, y son los que se desarrollan a muy poca profundidad, sólo
unos metros, ricos en vida bentónica, cerca de la orilla; el ejemplo más claro
son los arrecifes coralinos.
Además
de en la zona fótica, hay una vida marina próspera en cada uno de los oscuros y
extensos fondos del océano, la cual depende, para su nutrición, de la materia orgánica
que cae desde arriba, en forma de residuos y cadáveres. En algunos lugares en
los que los procesos geotectónicos hacen aflorar aguas calientes cargadas de
sales, son importantes los productores primarios, autótrofos, que obtienen la
energía de reacciones químicas basadas en sustratos inorgánicos; el tipo de
matabolismo que llamamos quimiosíntesis.
En
contra de ciertos prejuicios, la densidad media de vida es mayor en los
continentes que en los océanos en la biosfera actual; aunque como el océano es
mucho más extenso, le corresponde aproximadamente el 50 % de la producción
primaria total del planeta.
En
los continentes la cadena trófica arranca de las plantas terrestres,
fotosintetizadores que obtienen nutrientes minerales del suelo gracias a las
mismas estructuras con que se anclan, las raíces, haciendo circular agua hacia
el follaje, donde la evaporan. Por esta razón el principal factor limitante en
los continentes es la disponibilidad de agua en el suelo, a la vez que lo es la
temperatura, que es más variable que en los mares, donde el elevado calor
específico del agua asegura un ambiente térmico muy homogéneo y estable en el
tiempo.
Por
la razón indicada, la biomasa, la productividad bruta y la diversidad
ecológica, se distribuye:
Siguiendo
un gradiente, con un máximo hacia el ecuador y un mínimo en las regiones
polares, en correlación con la energía disponible.
Concentrada
en tres bandas extendidas latitudinalmente. La primera de ellas es la
ecuatorial, donde las lluvias producidas por el frente intertropical, que son
de tipo cenital, se producen todo el año o alternando con una estación seca.
Las otras dos, más o menos simétricas, cubren las latitudes medias o templadas,
donde hay una mayor o menor abundancia de lluvias ciclonales, que acompañan a
las borrascas.
Entre
esas zonas húmedas y de vida densa, hay dos franjas simétricas de regiones
desérticas o semidesérticas tropicales, donde aunque la biomasa es baja, es
elevada la biodiversidad. En las latitudes altas de ambos hemisferios tenemos,
por último, las regiones polares, donde la pobreza de vida se explica por la
escasez de agua líquida tanto como por la de energía.
Hasta
hace poco se ponía como límite para la vida el nivel, a pocos metros de
profundidad, hasta donde se extienden las raíces de las plantas. Ahora hemos
comprobado que no sólo en los fondos oceánicos hay ecosistemas dependientes de
organismos quimioautótrofos, sino que la vida de este tipo se extiende hasta
niveles profundos de la corteza. Consiste en bacterias y arqueas extremófilas,
las cuales extraen energía de procesos químicos inorgánicos (Quimiosíntesis).
Prosperan sin duda mejor en lugares donde aparecen ciertas mezclas minerales
inestables, que ofrecen un potencial de energía química; pero la Tierra es geológicamente
un planeta aún vivo, donde los procesos internos generan aún constantemente
situaciones así.
La
organización de la vida se basa en una jerarquía de niveles de complejidad, con
sistemas menores que se organizan para formar otros mayores, más complejos y
potencialmente más variados. Se trata de sistemas autoorganizados con distintos
grados de control cibernético sobre su estado. El máximo autocontrol lo
encontramos en los niveles que llamamos de las células y de los organismos; de
hecho basta una célula para tener un organismos autónomo (un organismos
unicelular). En menor medida observamos autocontrol, por mecanismos
cibernéticos de realimentación negativa, en el nivel de organización de los
ecosistemas. Algunos autores, como el propio Vernadski, y luego señaladamente
James Lovelock, valoraron que la misma posibilidad la demuestra el ecosistema
global, es decir, la biosfera. La biosfera muestra, aunque no con el grado de
control de un organismo, capacidades de homeostasis (regulación de su composición
y estructura) y homeorresis (regulación del ritmo de sus procesos internos y de
intercambio). Síntesis, catálisis, conversión, hidrostática, aceleración,
reacción, cadena, transformación, fusión, fisión, mutación, metamorfosis,
evolución, modificación, alteración, mudanza, variación, corrección, enmienda,
repudio, retractación, mecánica, hidráulica,
Naturaleza, en su sentido más amplio, es
equivalente al mundo natural, mundo material o universo material. El término
hace referencia a los fenómenos del mundo físico, y también a la vida en
general. Por lo general no incluye los objetos artificiales ni la intervención
humana, a menos que se la califique de manera que haga referencia a ello, por
ejemplo con expresiones como “naturaleza humana” o “la totalidad de la
naturaleza”. La naturaleza también se encuentra diferenciada de lo
sobrenatural. Se extiende desde el mundo subatómico al galáctico.
La
palabra “naturaleza” proviene de la palabra germánica naturist, que significa
‘el curso de los animales’, ‘carácter natural’.1 Natura es la traducción latina
de la palabra griega physis (φύσις), que en su significado original hacía
referencia a la forma innata en la que crecen espontáneamente plantas y
animales. El concepto de naturaleza como un todo —el universo físico— es un
concepto más reciente que adquirió un uso cada vez más amplio con el desarrollo
del método científico moderno en los últimos siglos.2 3
Dentro
de los diversos usos actuales de esta palabra, “naturaleza” puede hacer
referencia al dominio general de diversos tipos de seres vivos, como plantas y
animales, y en algunos casos a los procesos asociados con objetos inanimados –
la forma en que existen los diversos tipos particulares de cosas y sus
espontáneos cambios, así como el tiempo atmosférico, la geología de la Tierra y
la materia y energía que poseen todos estos entes. A menudo se considera que
significa “entorno natural”: animales salvajes, rocas, bosques, playas, y en
general todas las cosas que no han sido alteradas sustancialmente por el ser
humano, o que persisten a pesar de la intervención humana. Este concepto más
tradicional de las cosas naturales implica una distinción entre lo natural y lo
artificial (entendido esto último como algo hecho por una mente o una
conciencia humana).
Vida: El hecho de que las formas más
básicas de vida vegetal comenzaran a realizar la fotosíntesis fue clave para la
creación de condiciones que permitiesen el desarrollo de formas de vida más
complejas. El oxígeno resultante del proceso se acumuló en la atmósfera y dio
lugar a la capa de ozono. La relación de simbiosis entre células pequeñas y
otras mayores dio lugar al desarrollo de células aún más complejas llamadas
eucariotas.19 Las células se agruparon en colonias y comenzaron a
especializarse, dando lugar a auténticos organismos pluricelulares. Gracias a
la capa de ozono, que absorbe las radiaciones ultravioletas nocivas, la vida
colonizó la superficie de la Tierra.
Aunque
no existe un consenso universal sobre la definición de la vida, los
científicos, por lo general, aceptan que la manifestación biológica de la vida
se caracteriza por los siguientes factores o funciones: organización,
metabolismo, crecimiento, adaptación, respuesta a estímulos y reproducción. De
manera más sencilla, podemos considerar la vida como el estado característico
de los organismos. Las propiedades comunes a los organismos terrestres
(plantas, animales, hongos, protistas, arqueas y bacterias) son las siguientes:
son celulares, tienen una organización compleja basada en el agua y el carbono,
tienen un metabolismo y capacidad para crecer, responder a estímulos y
reproducirse. Por ello, se considera que una entidad que reúna estas
propiedades está viva. Sin embargo, no todas las definiciones que hay sobre la
vida consideran esenciales todas estas propiedades.
Biota: En su uso más habitual, mediante
el término biotico se designa al conjunto de especies de plantas, animales y
otros organismos que ocupan un área dada. El concepto puede extenderse para
designar al repertorio de especies de un compartimento del ecosistema, catálogo
taxonómico, patente categórico, biota no es lo mismo que biocenosis. La
descripción de biota contiene un repertorio. La correspondiente a biocenosis
debe comprender otros conceptos de la diversidad, relativos a organización y a
riqueza específica. Por la misma razón se debe no considerar equivalentes las
expresiones biosfera y «biota terrestre».
Bioma (del griego «bios», vida),
también llamado paisaje bioclimático o áreas bióticas (y que no debe
confundirse con una ecozona o una ecorregión), es una determinada parte del
planeta que comparte el clima, flora y fauna. Un bioma es el conjunto de
ecosistemas característicos de una zona biogeográfica que está definido a
partir de su vegetación y de las especies animales que predominan. Es la
expresión de las condiciones ecológicas del lugar en el plano regional o
continental: el clima y el suelo determinarán las condiciones ecológicas a las
que responderán las comunidades de plantas y animales del bioma en cuestión.
En
función de la latitud, la temperatura, las precipitaciones y la altitud, en
definitiva, de las características básicas del clima, se puede dividir la
tierra en zonas de características semejantes; en cada una de esas zonas se
desarrolla una vegetación (fitocenosis) y una fauna (zoocenosis) que cuando
están relacionadas, definen un bioma, que comprende las nociones de comunidad y
la interacción entre suelo, plantas y animales.
Hay
diferentes sistemas de clasificación de biomas, que en general suelen dividir
la tierra en dos grandes grupos —biomas terrestres y biomas acuáticos-, con un
número no demasiado grande de biomas. A escala planetaria, la selva tropical
densa, la sabana, la estepa, los bosques templados y la tundra, son los grandes
biomas que caracterizan la biósfera y que tienen un reparto zonal, es decir,
que no superan ciertos valores latitudinales. A escala regional o continental,
los biomas son difíciles de definir, en parte porque existen diferentes
patrones y también porque sus fronteras suelen ser difusas (ecotono).
Los
biomas a menudo son conocidos por sus nombres locales. Por ejemplo, un bioma de
herbazales se conoce como pradera en Norteamérica, sabana en África, estepa en
Asia, pampa en Sudamérica y veld en Sudáfrica.
Los
biomas terrestres son descritos por la ciencia de la biogeografía. Por
extensión, se habla de microbioma para designar la esfera de la vida
microbiota. El concepto de bioma no debe confundirse con otros conceptos
similares como el de ecozona —grandes extensiones de la superficie de la tierra
donde las plantas y los animales se desarrollan en relativo aislamiento durante
largos períodos de tiempo, separados unos de otros por las características
geológicas, tales como océanos, grandes desiertos, altas montañas o
cordilleras, que forman barreras a la migración de plantas y animales—, hábitat
—área que es habitada por una especie particular de animales o plantas— o
ecosistema —complejo dinámico compuesto por plantas, animales y
microorganismos, y la naturaleza muerta que los rodea actuando en interacción
en tanto que unidad funcional —. Las distintas ecorregiones del mundo se
agrupan tanto en biomas como en ecozonas.
Frio
Fresco
Esclerofilo
Umbrofilo
Tropofilo
Manglar
Tundra
Taiga
Templado
Tropical
Estepa
Sabana
Pampa
tropical
Pradera
Inundado
Desierto
Meseta
Bioma
está caracterizado fundamentalmente por el clima, en particular, por la
temperatura y las precipitaciones. Fue de hecho la distribución zonal de los
climas lo que llevó a poner de relieve la zonificación de las tierras a finales
del siglo XIX, y después, los biomas. Hay algunos otros parámetros físicos que
pueden estar involucrados, como una altitud particular o la existencia de un
suelo periódicamente sumergido, por ejemplo. El clima es el factor más
importante que determina la distribución de los biomas terrestres y depende de:
La
latitud, que al determinar la temperatura y estacionalidad, define los climas
polar, subpolar, templado, subtropical y tropical.
La
precipitación, que determina los tipos húmedo, subhúmedo, seco o estacional,
semiárido y árido. Además, influyen la variación estacional —la lluvia puede
estar distribuida uniformemente a lo largo del año o estar marcada por las
variaciones estacionales— y el tipo de estaciones —veranos lluviosos, inviernos
secos— como en la mayoría de las regiones de la tierra, o a la inversa como en
las regiones de clima mediterráneo.
La
altitud, que determina los tipos basal, premontano, montano, alpino y nival. En
general, el aumento de la altitud causa una distribución de los tipos de
hábitats similar al del aumento de la latitud.
Hábitat:
área de condiciones ambientales uniformes que provee espacio vital a una
población biológica.
Biotopo:
área de condiciones ambientales uniformes que provee espacio vital a un
conjunto determinado de especies de flora y fauna (comunidad biológica).
Ecosistema:
es un bioma formado por una comunidad natural que se estructura con los
componentes bióticos (seres vivos) y los componentes abióticos (hábitat).
Ecozona:
una parte de la superficie terrestre representativa de una unidad ecológica a
gran escala, caracterizada por factores abióticos y bióticos particulares. Son
grandes extensiones de la superficie de la tierra donde plantas y animales se
desarrollan durante largos períodos de tiempo en relativo aislamiento,
separados unos de otros por las características geológicas, tales como océanos,
grandes desiertos, altas montañas o cordilleras, que forman barreras a la
migración de plantas y animales.
Biorregión:
agrupaciones geográficas de ecorregiones que pueden abarcar varios tipos de
hábitat, pero tienen fuertes afinidades biogeográficas, en particular en los
niveles taxonómicos superiores al nivel de especie (género, familia) (definición
del WWF).4
Ecorregión
o región ecológica, es un área geográfica relativamente grande que se distingue
por el carácter único de su morfología, geología, clima, suelos, hidrología,
flora y fauna.
1.
Bosque húmedo tropical y
subtropical de frondosas
2.
Tropical y subtropical,
húmedo
3.
Bosque seco tropical y
subtropical de frondosas
4.
Tropical y subtropical,
semihúmedo
5.
Bosque subtropical de
coníferas
6.
tropical y subtropical,
7.
semihúmedo
8.
Bosque templado de frondosas
9.
mixto
10.
Templado,
11.
húmedo
12.
Bosque templado de
coníferas
13.
Templado frío,
húmedo
14.
Bosque boreal
15.
Taiga
16.
Subártico,
húmedo
17.
Praderas, sabanas y matorrales
tropicales y subtropicales
18.
Gramas, sabanas, fungís, hongos
19.
Tropical y subtropical,
semiárido
20.
Praderas, sabanas y matorrales
templados
21.
templado, semiáridas
22.
Praderas y sabanas
inundadas
23.
templado a tropical, agua dulce
o salobre inundadas
24.
Praderas y matorrales de
montaña
25.
clima alpino o de montaña
26.
Tundra
27.
Tundra Ártico
28.
Bosque y matorral mediterráneos
29.
templado cálido, semihúmedo a
semiárido con precipitaciones de invierno
30.
Desierto y matorral xerófilo
31.
Templado a tropical,
árido
32.
Manglar
Mangrove subtropical y tropical,
33.
inundados de agua salada
34.
Aguas dulces
35.
Grandes lagos
36.
Grandes deltas
37.
Aguas dulces polares
38.
Aguas dulces de
montaña
39.
Glaciares
40.
Ríos costeros templados,
caudal, cuenca, río, ribazón, ribo, ribete,
41.
Playa, costa, ribera, bahía,
humedal, litoral, orilla, muelle, malecón, riviera, puerto
42.
Duna, cardón, marina, borde,
tuna, cactus, arenal, cenagal,
43.
Estero, bajío, fonda, ensenada,
estuario, laguna, restinga, marisma, lodazal, ciénaga
44.
Rado, golfo, abra, ría, cala,
caleta, refugio,
45.
Aura, labio, rebaba, saliente,
marbete, acera,
46.
Llanuras de inundación y
humedales templados
47.
Ríos templados aguas
48.
Ríos costeros tropicales y
subtropicales
49.
Llanuras de inundación y
humedales tropicales y
50.
Ríos tropicales y subtropicales
aguas arriba
51.
Aguas xéricas y cuencas
endorreicas
52.
Islas
oceánicas
53.
Marinos
54.
Costa y plataforma continental
-
55.
Polar Polar
-
56.
Plataformas templadas y
mar
57.
Surgencias
templadas
58.
Mar territorial
59.
Surgencias
60.
Coral
tropical
61.
Mar abierto y
profundo
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